Los primeros mejillones que probé fue con el famoso Tony Nardely en su restaurante que tubo por Av. Pablo Neruda, en esa esquinita tan acogedora, después aprendí a cocinarlos de manos de un grande nada más y nada menos que con mi querido amigo y maestro Thierry Blouet quien me enseño la diferencia abismal de cocinarlos vivos y no congelados.

Los mejillones son moluscos que viven formando comunidades más o menos numerosas, fijados a las rocas a las que se adhieren por medio de su pie. Se encuentran en la zona de mareas o por debajo de esta, pero siempre en sitios de poca profundidad, gustas estar cerca de las corrientes o bajo estas, sosteniéndose con sus patas.

Los mejillones son unisexuales, cada hembra puede llegar a depositar más de un millón de óvulos, durando su incubación entre una a dos semanas, dependido de la temperatura y altura del agua.  Es propio del Atlántico siendo cultivado en criaderos entre los países productores mas importantes se encuentra España y os países bajos.

 No hay un cocinero que no guste de prepararlos, pero debes de saber que los mejores los cocinan frescos, para ello habrá de ir a los mercados de mariscos e investigar quien los ofrece, por lo regular llegan vivos, de viernes a sábado. Por mi parte prefiero no comer mejillones si no son vivos, ya que después de haberlos probado así en realidad te das cuenta del extraordinario sabor que tienen cuando están  vivos.

 Mejillones en salsa de vino blanco

 2 cucharadas de mantequilla de buena calidad

2 chalotas picadas finamente

4 cucharadas de cebolla cambray picada finamente

1 ½ taza vino blanco seco con acentos cítricos de preferencia

3 ramitas de tomillos

Sal y pimientas verde y rosa recién molida

1 ½ taza de crema dulce (Lyncott)

1 kilogramo de mejillones vivos. Lavados y cepillados, si aún tienen los filamentos de sus patas, retíralos dando un jalón fuerte y rápido,  hacia el extremo opuesto de la concha.

 Coloca la mantequilla en un wok, calienta a fuego medio bajo, cuando funde, agrega las chalotas y la cebolla de cambray, cocinándolas por 3 o 4 minutos, o hasta que estén translucidas.  Añade el vino, aumenta el fuego a medio,  deja calentar, para que el alcohol se evapore, y perdure solo el buen sabor del vino por 5 minutos más, salpimenta al gusto.

Incrementa el fuego a alto. Añade de un solo golpe los mejillones, tapa el wok y deja cocinar menando de vez en vez para que todos los mejillones se abran se cocinaran de 5 a 7 minutos, en cuanto abren están listos, ofrece de inmediato. No olvides llevar pan a la mesa.

 Nota: Si algún mejillón no puede abrir retíralo y no te lo comas ya que se cree que estos tienen mal sabor y están por descomponerse.